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sábado, 23 de noviembre de 2013
jueves, 14 de noviembre de 2013
jueves, 7 de noviembre de 2013
el hijo pródigo
2. El hijo pródigo.
• ¿Qué significa el término pródigo? (Que gasta sin prudencia,
despilfarrador, derrochador.)
• ¿Qué hizo el hijo pródigo con su parte de la herencia? (Lucas 15:12–13.)
¿Qué creen que quiere decir “viviendo perdidamente”? ¿Por qué piensan
que algunas personas deciden vivir de esa manera? ¿Cómo creen que
se sentía el padre mientras el hijo estaba ausente? ¿Cómo se sentirían si
algún pariente de ustedes actuara como el hijo pródigo? (Tenga cuidado
de no herir los sentimientos de los niños que tengan familiares que no
estén guardando los mandamientos.)
• ¿Qué hizo el hijo pródigo para obtener comida una vez que se quedó
sin dinero? (Lucas 15:14–16.)
• ¿Qué quiere decir “volviendo en sí”? (Lucas 15:17.) ¿De qué manera
piensan ustedes que el sufrimiento y la tristeza que sentía el joven le
ayudaron a arrepentirse?
• ¿Por qué creen que el hijo decidió regresar a su padre? (Lucas 15:17–19.)
¿Qué clase de patrón era su padre? (Lucas 15:17.)
• ¿Qué sintió el padre cuando su hijo volvió a casa? (Lucas 15:20.) ¿Qué
hizo el padre por su hijo? (Lucas 15:22–24.)
• ¿Cómo se sintió el hermano mayor cuando se enteró que su hermano más
joven había vuelto al hogar? (Lucas 15:28–30.) ¿Por qué es importante
que continuemos amando a los miembros de nuestra familia que
desobedecen los mandamientos?
• ¿Qué le prometió el padre al hermano mayor? (Lucas 15:31.) ¿Qué
ejemplo dio el padre sobre la forma en que debemos tratar a las personas
que han pecado pero que se arrepienten? (Lucas 15:32.) ¿Cómo se
sienten ustedes cuando ven que alguien se arrepiente y deja de hacer lo
malo para hacer lo bueno? ¿Cómo debemos tratar a la gente que no ha
guardado los mandamientos, pero que se arrepiente sinceramente?
2. Relate la siguiente historia:
Joshua Dennis, de diez años, fue con su padre y otros niños a explorar
una mina abandonada. A pesar de haber sido muy cuidadoso, se separó
sin querer de los demás muchachos y se perdió en la obscuridad sin
tener comida ni agua. Cuando los otros se dieron cuenta de que se había
perdido, comenzaron a buscarlo inmediatamente. Poco después, cientos
de personas fueron a buscar a Joshua mientras que otras miles oraban
y ayunaban para que pudieran encontrarlo a salvo. A pesar de que lo
buscaron por cinco días, no pudieron encontrarlo. Un experto que conocía
la mina se enteró de lo que pasaba y se ofreció para ayudar en la búsqueda.
Él conocía la mina tan bien que encontró a Joshua en un lugar que los
demás ni siquiera sabían que existía. Cuando lo encontró, le fue casi
imposible describir el gozo que sintió por haberlo logrado. Toda la gente
congregada en la mina y miles de personas más clamaron de alivio y gozo
cuando se enteraron que al niño lo habían encontrado sano y salvo (del
artículo “De amigo a amigo: Joshua Dennis–Un tesoro de fe”, Sección para
los Niños, agosto de 1991, pág. 14).
Analice la diferencia que existe entre estar físicamente perdido y estar
espiritualmente perdido. Explique que debemos hacer el mismo esfuerzo
por rescatar tanto a quienes se encuentren físicamente perdidos como
a los que se encuentren espiritualmente perdidos.
• ¿Qué significa el término pródigo? (Que gasta sin prudencia,
despilfarrador, derrochador.)
• ¿Qué hizo el hijo pródigo con su parte de la herencia? (Lucas 15:12–13.)
¿Qué creen que quiere decir “viviendo perdidamente”? ¿Por qué piensan
que algunas personas deciden vivir de esa manera? ¿Cómo creen que
se sentía el padre mientras el hijo estaba ausente? ¿Cómo se sentirían si
algún pariente de ustedes actuara como el hijo pródigo? (Tenga cuidado
de no herir los sentimientos de los niños que tengan familiares que no
estén guardando los mandamientos.)
• ¿Qué hizo el hijo pródigo para obtener comida una vez que se quedó
sin dinero? (Lucas 15:14–16.)
• ¿Qué quiere decir “volviendo en sí”? (Lucas 15:17.) ¿De qué manera
piensan ustedes que el sufrimiento y la tristeza que sentía el joven le
ayudaron a arrepentirse?
• ¿Por qué creen que el hijo decidió regresar a su padre? (Lucas 15:17–19.)
¿Qué clase de patrón era su padre? (Lucas 15:17.)
• ¿Qué sintió el padre cuando su hijo volvió a casa? (Lucas 15:20.) ¿Qué
hizo el padre por su hijo? (Lucas 15:22–24.)
• ¿Cómo se sintió el hermano mayor cuando se enteró que su hermano más
joven había vuelto al hogar? (Lucas 15:28–30.) ¿Por qué es importante
que continuemos amando a los miembros de nuestra familia que
desobedecen los mandamientos?
• ¿Qué le prometió el padre al hermano mayor? (Lucas 15:31.) ¿Qué
ejemplo dio el padre sobre la forma en que debemos tratar a las personas
que han pecado pero que se arrepienten? (Lucas 15:32.) ¿Cómo se
sienten ustedes cuando ven que alguien se arrepiente y deja de hacer lo
malo para hacer lo bueno? ¿Cómo debemos tratar a la gente que no ha
guardado los mandamientos, pero que se arrepiente sinceramente?
2. Relate la siguiente historia:
Joshua Dennis, de diez años, fue con su padre y otros niños a explorar
una mina abandonada. A pesar de haber sido muy cuidadoso, se separó
sin querer de los demás muchachos y se perdió en la obscuridad sin
tener comida ni agua. Cuando los otros se dieron cuenta de que se había
perdido, comenzaron a buscarlo inmediatamente. Poco después, cientos
de personas fueron a buscar a Joshua mientras que otras miles oraban
y ayunaban para que pudieran encontrarlo a salvo. A pesar de que lo
buscaron por cinco días, no pudieron encontrarlo. Un experto que conocía
la mina se enteró de lo que pasaba y se ofreció para ayudar en la búsqueda.
Él conocía la mina tan bien que encontró a Joshua en un lugar que los
demás ni siquiera sabían que existía. Cuando lo encontró, le fue casi
imposible describir el gozo que sintió por haberlo logrado. Toda la gente
congregada en la mina y miles de personas más clamaron de alivio y gozo
cuando se enteraron que al niño lo habían encontrado sano y salvo (del
artículo “De amigo a amigo: Joshua Dennis–Un tesoro de fe”, Sección para
los Niños, agosto de 1991, pág. 14).
Analice la diferencia que existe entre estar físicamente perdido y estar
espiritualmente perdido. Explique que debemos hacer el mismo esfuerzo
por rescatar tanto a quienes se encuentren físicamente perdidos como
a los que se encuentren espiritualmente perdidos.
parabola la oveja perdida y la moneda perdida
1. La oveja perdida y la moneda perdida.
• ¿Por qué estaba tan preocupado el pastor por una oveja teniendo cien
o la mujer por una moneda de entre diez que tenía? (Lucas 15:4, 8.)
Explique que por lo general la gente era muy pobre y una moneda o una
67
oveja eran cosas muy valiosas para ellos. De la misma forma, para
nuestro Padre Celestial todos Sus hijos son valiosos para Él. ¿Por qué
creen que cada uno de nosotros es valioso para nuestro Padre Celestial?
• ¿Por qué piensan que se perdió la oveja? ¿Cómo creen que se perdió
la moneda? ¿Cómo podríamos nosotros o alguien a quien conocemos
perderse? Haga que los niños comprendan que en este caso el perderse
significa no obedecer los mandamientos y hacer cosas que nos hacen
indignos de volver a la presencia del Padre Celestial.
• ¿Qué hizo el pastor con la oveja perdida cuando la encontró? (Lucas
15:5.) ¿En qué forma su manera de actuar demostró que él sentía un
gran cariño por su oveja? ¿A quién representa el pastor? ¿A quiénes
representan las ovejas?
• ¿Qué hizo la mujer para encontrar la moneda perdida? (Lucas 15:8.)
¿Qué ha hecho Jesucristo para ayudar a los que se pierden y no guardan
los mandamientos? (D. y C. 18:10–11.) ¿Cómo podemos ayudar a los que
podrían estar perdidos?
• ¿Qué hicieron tanto el pastor como la mujer cuando encontraron a la oveja
y a la moneda, respectivamente? (Lucas 15:6, 9.) ¿Cómo se sentirían si
hubieran ayudado a alguien a arrepentirse y regresar a Jesucristo?
• ¿Por qué creen que el cielo y los ángeles sienten gozo cuando alguien
se arrepiente? (Lucas 15:7, 10.)
• ¿Por qué estaba tan preocupado el pastor por una oveja teniendo cien
o la mujer por una moneda de entre diez que tenía? (Lucas 15:4, 8.)
Explique que por lo general la gente era muy pobre y una moneda o una
67
oveja eran cosas muy valiosas para ellos. De la misma forma, para
nuestro Padre Celestial todos Sus hijos son valiosos para Él. ¿Por qué
creen que cada uno de nosotros es valioso para nuestro Padre Celestial?
• ¿Por qué piensan que se perdió la oveja? ¿Cómo creen que se perdió
la moneda? ¿Cómo podríamos nosotros o alguien a quien conocemos
perderse? Haga que los niños comprendan que en este caso el perderse
significa no obedecer los mandamientos y hacer cosas que nos hacen
indignos de volver a la presencia del Padre Celestial.
• ¿Qué hizo el pastor con la oveja perdida cuando la encontró? (Lucas
15:5.) ¿En qué forma su manera de actuar demostró que él sentía un
gran cariño por su oveja? ¿A quién representa el pastor? ¿A quiénes
representan las ovejas?
• ¿Qué hizo la mujer para encontrar la moneda perdida? (Lucas 15:8.)
¿Qué ha hecho Jesucristo para ayudar a los que se pierden y no guardan
los mandamientos? (D. y C. 18:10–11.) ¿Cómo podemos ayudar a los que
podrían estar perdidos?
• ¿Qué hicieron tanto el pastor como la mujer cuando encontraron a la oveja
y a la moneda, respectivamente? (Lucas 15:6, 9.) ¿Cómo se sentirían si
hubieran ayudado a alguien a arrepentirse y regresar a Jesucristo?
• ¿Por qué creen que el cielo y los ángeles sienten gozo cuando alguien
se arrepiente? (Lucas 15:7, 10.)
parábola del sembrador
La semilla es la Palabra de Dios
La tierra es el corazón de los que escuchan la palabra de Dios
Junto al camino los que no comprenden la palabra de Dios.
Pedregales los que oyen pero no entienden.
Espigas son los elementos materiales, el dinero y valores poco humanos
En buena tierra los que oyen, entienden y aceptan
Las aves son el mal
El fruto con las buenas acciones
parábola del buen samaritano
"Un hombre bajaba de Jerusalén a
Jericó y cayó en manos de unos salteadores que, después
de haberle despojado, le cubrieron de heridas y se marcharon,
dejándolo medio muerto. Bajaba casualmente por el mismo camino un
sacerdote; y, viéndole, pasó de largo. Asimismo, un levita, llegando
cerca de aquel lugar, lo vio y pasó de largo.
Pero un samaritano que iba de camino llegó hasta él,
y al verlo se movió a compasión, y acercándose vendó
sus heridas echando en ellas aceite y vino; lo hizo
subir sobre su propia cabalgadura, lo condujo a la posada
y él mismo lo cuidó. Al día siguiente, sacando dos
denarios, se los dio al posadero y le dijo: Cuida
de él, y lo que gastes de más te lo
daré a mi vuelta. ¿Cuál de estos tres te parece
que fue el prójimo de aquel que cayó en manos
de los salteadores? El le dijo: El que tuvo misericordia
con él. Pues anda, le dijo entonces Jesús, y haz
tú lo mismo" (Lc).
El camino de Jerusalén a Jericó es el camino de la vida, lleno de peligros. Los salteadores son el demonio y sus secuaces. El sacerdote representa a los que interpretan la ley, pero sin vida y con legalismos. De hecho, una de las falsas interpretaciones de la Ley que circulaba en aquellos momentos en la Sinagoga sostenía que, con sólo tocar a alguien malherido y que pudiese estar muerto, era contaminante, por esto el sacerdote de la parábola se aleja, igualmente el levita. El buen samaritano es el hombre que sabe querer al modo divino, que se olvida de sus ocupaciones, cura, cuida, gasta su dinero, dice que volverá para ver como va la recuperación. En definitiva, vive la misericordia, ése, el que está fuera de la ley mosaica, es el que mejor cumple la ley de Dios de amar con misericordia. El pensamiento de Jesús es de una claridad diáfana. Jesús es el buen samaritano de los que sufren en este mundo.
• ¿Qué dijo Jesús que debemos hacer para heredar la vida eterna? (Lucas
10:27–28.) ¿Por qué creen ustedes que esos mandamientos son tan
importantes? (Mateo 22:37–39.)
• ¿Cómo podemos demostrar el amor que sentimos por nuestro Padre
Celestial y Jesús? (Juan 13:34–35; 14:15, 21.)
• ¿Quién es nuestro prójimo? ¿Piensan ustedes que Jesús se refería
solamente a las personas que nos rodean?
• ¿Qué pregunta contestó Jesús cuando enseñó la parábola del buen
samaritano? (Lucas 10:25, 29.)
• ¿Por qué piensan ustedes que ni el sacerdote judío ni el levita ayudaron
al hombre herido, quien además era judío? (Lucas 10:31–32.)
• ¿Qué hizo el samaritano por el judío herido? (Lucas 10:33–35.)
• ¿Por qué es algo significativo que haya sido un samaritano el que ayudó al
judío? ¿Qué cualidades de buen prójimo tuvo el samaritano? ¿En qué forma
nos ayuda este relato a comprender quién es nuestro prójimo? ¿Cómo
podemos ser mejores personas con nuestro prójimo?
• ¿Quién creen ustedes que amó más a Jesús: el sacerdote, el levita o el
samaritano? ¿Por qué?
• ¿Cómo podemos seguir las enseñanzas de Jesús y demostrar amor por
otras personas? ¿Cómo debemos comportarnos con alguien que necesita
nuestra ayuda? ¿Con alguien que es diferente a nosotros? ¿Con alguien
que quizás no haya sido bueno con nosotros?
Pida a los niños que hablen de situaciones en las que hayan prestado servicio
a alguien que lo necesitaba o cuando ellos o sus familias recibieron ayuda
de otras personas. Asegúrese de que los niños no relaten nada que pueda
avergonzar a algún miembro del barrio o de la rama.
• Cuando demuestran amor hacia otras personas al ayudarlas o prestarles
servicio, ¿cómo se sienten? ¿Los hace sentirse más cerca de nuestro Padre
Celestial y Jesús? ¿Qué gran bendición heredaremos si amamos en verdad
a nuestro Padre Celestial y a nuestro prójimo? (Lucas 10:25–28.)
El camino de Jerusalén a Jericó es el camino de la vida, lleno de peligros. Los salteadores son el demonio y sus secuaces. El sacerdote representa a los que interpretan la ley, pero sin vida y con legalismos. De hecho, una de las falsas interpretaciones de la Ley que circulaba en aquellos momentos en la Sinagoga sostenía que, con sólo tocar a alguien malherido y que pudiese estar muerto, era contaminante, por esto el sacerdote de la parábola se aleja, igualmente el levita. El buen samaritano es el hombre que sabe querer al modo divino, que se olvida de sus ocupaciones, cura, cuida, gasta su dinero, dice que volverá para ver como va la recuperación. En definitiva, vive la misericordia, ése, el que está fuera de la ley mosaica, es el que mejor cumple la ley de Dios de amar con misericordia. El pensamiento de Jesús es de una claridad diáfana. Jesús es el buen samaritano de los que sufren en este mundo.
• ¿Qué dijo Jesús que debemos hacer para heredar la vida eterna? (Lucas
10:27–28.) ¿Por qué creen ustedes que esos mandamientos son tan
importantes? (Mateo 22:37–39.)
• ¿Cómo podemos demostrar el amor que sentimos por nuestro Padre
Celestial y Jesús? (Juan 13:34–35; 14:15, 21.)
• ¿Quién es nuestro prójimo? ¿Piensan ustedes que Jesús se refería
solamente a las personas que nos rodean?
• ¿Qué pregunta contestó Jesús cuando enseñó la parábola del buen
samaritano? (Lucas 10:25, 29.)
• ¿Por qué piensan ustedes que ni el sacerdote judío ni el levita ayudaron
al hombre herido, quien además era judío? (Lucas 10:31–32.)
• ¿Qué hizo el samaritano por el judío herido? (Lucas 10:33–35.)
• ¿Por qué es algo significativo que haya sido un samaritano el que ayudó al
judío? ¿Qué cualidades de buen prójimo tuvo el samaritano? ¿En qué forma
nos ayuda este relato a comprender quién es nuestro prójimo? ¿Cómo
podemos ser mejores personas con nuestro prójimo?
• ¿Quién creen ustedes que amó más a Jesús: el sacerdote, el levita o el
samaritano? ¿Por qué?
• ¿Cómo podemos seguir las enseñanzas de Jesús y demostrar amor por
otras personas? ¿Cómo debemos comportarnos con alguien que necesita
nuestra ayuda? ¿Con alguien que es diferente a nosotros? ¿Con alguien
que quizás no haya sido bueno con nosotros?
Pida a los niños que hablen de situaciones en las que hayan prestado servicio
a alguien que lo necesitaba o cuando ellos o sus familias recibieron ayuda
de otras personas. Asegúrese de que los niños no relaten nada que pueda
avergonzar a algún miembro del barrio o de la rama.
• Cuando demuestran amor hacia otras personas al ayudarlas o prestarles
servicio, ¿cómo se sienten? ¿Los hace sentirse más cerca de nuestro Padre
Celestial y Jesús? ¿Qué gran bendición heredaremos si amamos en verdad
a nuestro Padre Celestial y a nuestro prójimo? (Lucas 10:25–28.)
domingo, 3 de noviembre de 2013
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